Los ejemplares que se utilizan en la introducción serán críados en cautiverio en distintos países.
Según Barrera & Feliciano, 1994, para el desarrollo del huevo en algunos casos éste se retira para que otra especie lo incube; solo cuando el condor ha dañado el huevo veces anteriores. Una vez que nace la cría se lo alimenta mediante títeres de condor y el menor contacto possible con el hombre. En la mayoría de casos existen parejas ya formadas que crían al ave.

Los ejemplares destinados a programas de liberación deben ser mantenidos en condiciones de aislamiento y en grupos reducidos para que desarrollen procesos normales de socialización y reconocimiento intraespecífico, además de estimular el comportamiento social y el desarrollo de habilidades como jerarquía. Incluso se recomienda juntarlos con ejemplares adultos, considerando que muchos de los comportamientos normales para la especie se desarrollan por imitación.
Este proceso de preparación se lleva a cabo hasta el primer año de edad, momento en el cual pueden ser transportados hasta los lugares de liberación.